Descripción
La comunicación es complicada, y también lo es la ética de la comunicación. Nos comunicamos sobre innumerables temas, a audiencias variadas, utilizando una gama de tecnologías. La ética de la comunicación, por lo tanto, debe abordar una amplia gama de requisitos técnicos, éticos y epistémicos. En este libro, Onora O'Neill muestra cómo las tecnologías digitales han hecho que la comunicación sea más exigente: pueden apoyar la comunicación con un gran número de destinatarios distantes y dispersos; pueden amplificar o suprimir contenido seleccionado; y pueden dirigirse o ignorar a audiencias seleccionadas. A menudo, esto se hace de forma anónima, lo que dificulta que los lectores y oyentes, los espectadores y los navegantes evalúen qué afirmaciones son verdaderas o falsas, fiables o engañosas, poco serias o falsas. Entonces, ¿cómo podemos capacitar a los usuarios para que evalúen la comunicación digital, de modo que puedan discernir qué estándares cumple y cuáles infringe? Ese es el desafío que explora este libro.

