Descripción
Siguiendo la tradición de El poder de los hábitos y Pensar rápido, pensar despacio, llega una guía práctica, lúdica y fascinante sobre lo que realmente sabemos hoy en día sobre el aprendizaje y la memoria, y cómo podemos aplicarlo a nuestras propias vidas.
Desde una edad temprana, se nos inculca en la cabeza: la inquietud, la distracción y la ignorancia son los enemigos del éxito. Se nos dice que aprender es pura autodisciplina, que debemos confinarnos a áreas de estudio designadas, apagar la música y mantener un ritual estricto si queremos sacar una buena nota en ese examen, memorizar esa presentación o clavar ese recital de piano.
Pero, ¿y si casi todo lo que nos dijeron sobre el aprendizaje está mal? ¿Y si hubiera una manera de lograr más con menos esfuerzo?
En How We Learn, el galardonado reportero científico Benedict Carey examina décadas de investigación educativa y estudios históricos para descubrir la verdad sobre cómo nuestros cerebros absorben y retienen información. Lo que descubre es que, desde el momento en que nacemos, todos aprendemos de forma rápida, eficiente y automática; pero en nuestro afán por sistematizar el proceso hemos ignorado herramientas de aprendizaje valiosas y naturalmente agradables como olvidar, dormir y soñar despierto. ¿Es realmente un escritorio dedicado en una habitación tranquila la mejor manera de estudiar? ¿Puede alterar su rutina mejorar su recuerdo? ¿Hay momentos en que la distracción es buena? ¿Es necesaria la repetición? La búsqueda de respuestas a estas preguntas por parte de Carey produce una gran cantidad de estrategias que hacen que el aprendizaje sea más una parte de nuestra vida cotidiana y menos una tarea.
Al poner a prueba muchas de las técnicas contraintuitivas descritas en este libro, Carey muestra cómo podemos flexionar los músculos neuronales que hacen posible el aprendizaje profundo. En el camino, revela por qué los maestros deben hacer los exámenes finales el primer día de clase, por qué es conveniente intercalar materias y conceptos al aprender cualquier habilidad nueva, y cuándo es más inteligente quedarse despierto hasta tarde preparando esa presentación que levantarse temprano para una última sesión de estudio intensivo. Y si esto requiere cierta suspensión de la incredulidad, es porque la investigación desafía lo que nos han dicho, a lo largo de nuestras vidas, sobre la mejor manera de aprender.
El cerebro no es como un músculo, al menos no en un sentido directo. Es algo completamente diferente, sensible al estado de ánimo, al momento, a los ritmos circadianos, así como a la ubicación y al entorno. No recibe órdenes bien, por decirlo suavemente. Si el cerebro es una máquina de aprendizaje, entonces es una excéntrica. En How We Learn, Benedict Carey nos muestra cómo explotar sus peculiaridades a nuestro favor.
Encuadernación: Tapa blanda
Información física: 272 páginas
Fecha de publicación: 9 de junio de 2015

