Descripción
A lo largo de tres décadas, George Bernard Shaw y el crítico teatral Malcolm Watson, del Daily Telegraph, mantuvieron una extensa correspondencia. My Dear Watson reúne en formato de libro las cartas inéditas de Shaw a Watson (las de Watson a Shaw ya no existen): cartas significativas por la luz que arrojan sobre la relación de trabajo entre Shaw y uno de los principales periódicos de Londres.
Muchas de las cartas incluyen "entrevistas" auto-escritas con Shaw que Watson pudo utilizar (a veces con considerable adorno) en sus columnas del Telegraph. Las cartas revelan no solo las opiniones de Shaw sobre sus propias obras, sino también importantes iniciativas teatrales de la época. Los intentos de Shaw por educar a Watson sobre la censura teatral añaden nuevas dimensiones al profundo compromiso de Shaw con este controvertido tema, mientras que la "entrevista" de Watson con Shaw sobre el comportamiento ruidoso del público anticipado en la noche de estreno de Pygmalion, y el posterior agradecimiento de Shaw a Watson por su cooperación al intentar establecer un "nuevo código de modales en el
teatro", hablan de la seria preocupación de Shaw por dar a los actores una audiencia justa. Todas las cartas, salvo una, tratan asuntos teatrales; la excepción se refiere a una cuestión de impuesto sobre la renta personal que Watson había planteado a Shaw y que, además de revelar el conocimiento de Shaw sobre la legislación fiscal británica, sugiere que la relación profesional entre ambos hombres había alcanzado un nivel de comodidad y respeto que permitía tal discusión de asuntos personales.
Las cartas de Shaw a Watson, y las entrevistas auto-escritas que acompañaban a algunas de las cartas, constituyen la columna vertebral de la narrativa de su relación. El editor L.W. Conolly ha proporcionado el contexto relevante para vincular las cartas, incluyendo transcripciones de las columnas de Watson sobre Shaw. El libro también incluye transcripciones completas, o largos extractos, de las reseñas del Daily Telegraph de las principales obras de Shaw durante los años en que Watson trabajó para el periódico. El resultado es una obra que arroja una luz significativa no solo sobre uno de los más grandes dramaturgos de la lengua inglesa, sino también sobre la práctica y la profesión de la crítica teatral.
"La edición, notas y referencias de Conolly son exhaustivas e iluminadoras, y su sutil enfoque editorial e impecable erudición hacen de este delgado volumen algo muy entretenido además de informativo." --Dra. Anne Wright, The Shavian

