Descripción
Lesley sabe que lo único que los hombres piensan es en felaciones. Pero se queda asombrada cuando un amigo de ellos afirma que es bueno prestando servicios orales a las mujeres. Ningún hombre disfruta haciendo eso, ¿verdad? Se lanza un desafío y Lesley lo rechaza, pero toda la situación la atormenta. Está enojada con su marido por desafiarla y decide que tal vez acepte la apuesta. Con la esperanza de cambiar las tornas, acepta el desafío con la condición de que si ella gana, su marido debe practicarle sexo oral a su amigo. Lesley encuentra su vida cambiada por la simple y estúpida apuesta, una que cree que nunca debería haber aceptado. Surge en ella una necesidad oculta que debe esconder de su marido a toda costa. Pero la lujuria no podrá ser controlada...

