Sencillez en la predicación: algunas sugerencias sobre un gran tema


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Descripción

Ni mi palabra ni mi predicación fueron con palabras persuasivas de sabiduría humana, sino con demostración del Espíritu y de poder. (1 Corintios 2:4)

Alcanzar la sencillez en la predicación es de suma importancia para todo ministro que desea ser útil a las almas. A menos que sea sencillo en sus sermones, nunca será comprendido, y a menos que sea comprendido, no podrá hacer bien a quienes lo escuchan. Por supuesto, el primer objetivo de un ministro debe ser predicar la verdad, toda la verdad, y nada más que la verdad tal como es en Jesús. Pero lo siguiente a lo que debe apuntar es que su sermón sea comprendido, y no será comprendido por la mayoría de su congregación si no es sencillo.

Alcanzar la sencillez en la predicación no es en absoluto una tarea fácil. Temo que una vasta proporción de lo que predicamos no sea comprendida por nuestros oyentes más de lo que lo sería si fuera griego. Cuando la gente escucha un sermón sencillo o lee un folleto sencillo, suele decir: "¡Qué verdad! ¡Qué claro! ¡Qué fácil de entender!", y podría suponer que cualquiera puede escribir de esa manera, pero desconoce la diligencia necesaria para mantener la sencillez.

La sencillez en la predicación no es predicación infantil. Si suponemos que a la gente le gusta ese tipo de sermón, estamos muy equivocados. Si nuestros oyentes tienen la impresión de que los consideramos un grupo de ignorantes para quienes cualquier tipo de "comida para bebés" es suficiente, nuestra oportunidad de hacer el bien se pierde por completo. A la gente no le gusta ni siquiera la apariencia de una predicación condescendiente. Sienten que no los estamos tratando como iguales, sino como inferiores. A la naturaleza humana siempre le disgusta eso. De inmediato se pondrán a la defensiva, se taparán los oídos y se ofenderán.

Finalmente, no se necesita una predicación grosera o vulgar. Es muy posible ser sencillo y, sin embargo, hablar como un caballero con el comportamiento de una persona cortés y refinada. Es un error total imaginar que los hombres y mujeres sin educación y analfabetos prefieren que se les hable de manera analfabeta por una persona sin educación. Por regla general, las personas, sin importar su posición en la sociedad, solo toleran la vulgaridad y la grosería en el púlpito cuando no pueden conseguir nada más.



Author: J. C. Ryle
Publisher: Aneko Press
Published: 11/01/2022
Pages: 44
Binding Type: Paperback
Weight: 0.12lbs
Size: 8.00h x 5.00w x 0.09d
ISBN13: 9781622457724
ISBN10: 1622457722
BISAC Categories:
- Religion | Christian Ministry | Preaching
- Religion | Christian Church | General