Descripción
Comer la carne de una momia egipcia previene la peste. Las amapolas destiladas reducen la melancolía. Una bebida turca llamada café aumenta el estado de alerta. El tabaco cura el cáncer. Tales creencias circularon en los siglos XVII y XVIII, una época en la que el término "droga" abarcaba desde hierbas y especias —como la nuez moscada, la canela y la manzanilla— hasta venenos mortales como el plomo, el mercurio y el arsénico. En The Age of Intoxication, Benjamin Breen ofrece una ventana a una época en la que las drogas aún no se separaban en categorías —ilícitas y lícitas, recreativas y medicinales, modernas y tradicionales— y no existía barrera entre el narcotraficante y el farmacéutico.
Centrándose en las colonias portuguesas de Brasil y Angola y en la capital imperial de Lisboa, Breen examina el proceso por el cual las nuevas drogas fueron localizadas, mercantilizadas y consumidas. Luego, dirige su atención al Imperio Británico, argumentando que gran parte de su éxito en este período se debió a la usurpación de las redes de drogas portuguesas. Desde el tabaco dulzón que ayudó a financiar el comercio transatlántico de esclavos hasta el cannabis que un comerciante de las Indias Orientales vendió al filósofo natural Robert Hooke en una de las primeras cafeterías europeas, Breen muestra cómo las drogas han estado entrelazadas con la ciencia y el imperio desde el principio.
Con numerosas anécdotas esclarecedoras y un elenco de personajes que incluye mercaderes, esclavos, chamanes, profetas, inquisidores y alquimistas, The Age of Intoxication replantea una historia de las drogas y el comercio temprano de drogas que con demasiada frecuencia se ha enmarcado en opuestos: entre lo medicinal y lo recreativo, lo legal y lo ilegal, el bien y el mal. Breen argumenta que, para guiar la política de drogas hacia un camino más justo e informado, primero debemos entender quién y qué puso en marcha el comercio global de drogas.
Encuadernación / Tapa blanda: 288 páginas
Fecha de publicación: 16 de julio de 2021

