Descripción
Los eruditos fechan la autoría anónima de La Nube del No Saber en 1375, durante el apogeo del monaquismo europeo. Ahora tenemos, como tenían entonces, un profundo anhelo de conectarnos con nuestro Creador. La Nube del No Saber documenta técnicas utilizadas por la comunidad monástica medieval donde la oración y la meditación eran elementos esenciales para crecer en la fe y en el conocimiento de Dios. Escrita como un libro instructivo para jóvenes que se unían a la orden monástica, la obra es instructiva, pero no sombría. La obra abraza al lector con un llamado humorístico, pero tierno, a acercarse a Dios a través de la meditación y la oración.
"Sus escritos, aunque tocan muchos temas, se refieren principalmente al arte de la oración contemplativa; esa 'intención ciega que se extiende hacia Dios' que, si está completamente puesta en Él, no puede dejar de alcanzar su objetivo. Un talento peculiar para la descripción y discriminación de los estados espirituales le ha permitido discernir y presentarnos, con asombrosa precisión y viveza, no solo las extrañas sensaciones, la confusión y el desconcierto del principiante en las primeras etapas de la contemplación —la lucha con los pensamientos que distraen, el silencio, la oscuridad— y el desafortunado estado de aquellos místicos teóricos que, 'hinchados de orgullo y con la curiosidad de muchos clérigos y astucia letrada como en los clérigos', pierden ese tesoro que 'nunca se obtiene por el estudio sino solo por la gracia'; sino también la felicidad de aquellos cuyo 'afilado dardo de amor anhelante' no 'ha fallado en el aguijón, que es Dios'". -EVELYN UNDERHILL
Autor: Evelyn Underhill, Anónimo
Editorial: Letcetera Publishing
Publicado: 03/04/2015
Páginas: 210
Tipo de encuadernación: Tapa blanda
Peso: 0.49lbs
Tamaño: 7.99h x 5.24w x 0.44d
ISBN13: 9781942796305
ISBN10: 1942796307
Categorías BISAC:
- Colecciones literarias | General
- Religión | Meditaciones bíblicas | General
- Religión | Vida cristiana | Crecimiento espiritual
Acerca del autor
Nada se sabe del autor; más allá del hecho, que parece claro por sus escritos, de que fue un monje enclaustrado dedicado a la vida contemplativa. Se ha pensado que era un cartujo. Pero la regla de esa austera orden, cuyos miembros viven en reclusión eremítica, y apenas se encuentran excepto para el culto divino, difícilmente pudo haberle brindado la oportunidad de observar y soportar todos esos trucos fastidiosos y maneras absurdas de los que da una descripción tan divertida y realista en los pasajes más ligeros de la Nube. Estos pasajes revelan la exasperación medio humorística del recluso temperamental, escritor nervioso, quisquilloso e hipersensible que amaba el silencio y la paz.
Este título no es retornable

