Descripción
Cuando La Mujer Eterna fue publicada por primera vez en Alemania, Europa era un campo de batalla de ideologías modernas que arrasarían con millones de vidas en guerras y genocidios. Negando al Creador, quien hizo hombre y mujer, el Nazismo y el Comunismo solo podían fallar en apreciar el verdadero significado de lo femenino y reducir a la mujer a un mero instrumento del Estado. En nombre de liberarla de la supuesta tiranía del Cristianismo, el ateísmo, en cualquier forma, lleva a la esclavitud de la mujer.
Con una perspicacia penetrante, Gertrud von le Fort comprendió la guerra contra la feminidad, y consecuentemente contra la maternidad, que siempre coincide con un ataque a la fe de la Iglesia Católica, a la que se unió a la edad de 50 años en 1926. En La Mujer Eterna, ella contrarresta el asalto moderno a lo femenino no con un argumento polémico, sino quizás con la meditación más hermosa sobre la feminidad jamás escrita.
Tomando a María, Virgen y Madre, como su modelo, von le Fort reflexiona sobre el significado de la receptividad espiritual y física de la mujer que constituye su misma esencia, así como su papel tanto en la creación como en la redención de los seres humanos. El fiat de María a Dios es el camino hacia nuestra salvación, ya que está inextricablemente ligado a la obediencia hasta la muerte de Jesús, su hijo. Al igual que la aceptación de la Cruz por parte del Hijo, la aceptación de su maternidad por parte de María simboliza para toda la humanidad la autoentrega al Creador que se requiere de cada alma humana. Dado que la aceptación de la maternidad por parte de cualquier mujer es asimismo un sí a Dios, cuando la feminidad y la maternidad son comprendidas y apreciadas correctamente, se revela la naturaleza de la relación del alma con Dios.
Autor: Alice Von Hildebrand, Gertrud Von Le Fort
Editorial: Ignatius Press
Publicado: 01/02/2010
Páginas: 108
Tipo de encuadernación: Tapa blanda
Peso: 0.30lbs
Tamaño: 7.80h x 5.20w x 0.40d
ISBN13: 9781586172985
ISBN10: 1586172980
Categorías BISAC:
- Religión | Vida Cristiana | Intereses Femeninos

