El fluir del Espíritu: Secretos divinos de una vida cristiana verdadera


Precio:
Precio de venta$17.05

Descripción

"Les digo que estamos viviendo en un día y una hora en que el Espíritu de Dios ha entrado de nuevo en el mundo, en que la conciencia de la humanidad se está abriendo a Dios de una manera en que nunca antes se había abierto."

John G. Lake fue un conducto divino para el fluir del Espíritu. Uno de los evangelistas sanadores más poderosos del siglo XX, convirtió, sanó y liberó a incontables creyentes, y estableció iglesias y ministerios alrededor del mundo. Pero nunca olvidó la Fuente de su éxito: la obra del Espíritu. Cada vez que hablaba, invitaba a los oyentes a sumergirse en el fluir del Espíritu y experimentar por sí mismos su poder transformador.

Hoy, las poderosas enseñanzas de John G. Lake son más necesarias que nunca. El fluir del Espíritu es una recopilación fácil de leer de los sermones más influyentes de Lake sobre temas como la vida cristiana, la obra de la salvación, el bautismo cristiano, la evidencia de la obra de Cristo, la santificación del creyente y la vida venidera. Con este volumen, el poder del ministerio de Lake está al alcance de su mano.

Autor: John G. Lake
Editorial: Whitaker House
Publicado: 07/10/2018
Páginas: 256
Tipo de encuadernación: Tapa blanda
Peso: 0.61lbs
Tamaño: 8.90h x 6.00w x 0.70d
ISBN13: 9781641230247
ISBN10: 164123024X
Categorías BISAC:
- Religión | Cristianismo | Pentecostal y Carismático
- Religión | Vida cristiana | Crecimiento espiritual
- Religión | Sermones | Cristiano

Sobre el autor

John G. Lake (1870-1935) nació en Ontario, Canadá. Siendo todavía un niño, sus padres se mudaron a los Estados Unidos. A los veintiún años, se convirtió en ministro metodista, pero eligió fundar un periódico en lugar de aceptar un ministerio eclesiástico. Cuando su esposa sufrió una enfermedad prolongada que ponía en peligro su vida, fue milagrosamente sanada bajo el ministerio de John Alexander Dowie en abril de 1898. Esta experiencia alteró para siempre la dirección de la vida y el ministerio de John G. Lake. En 1907, Lake cerró su cuenta bancaria, donó todo su dinero y bienes raíces, y comenzó una obra evangelística independiente predicando a Cristo, sanando a los enfermos y bautizando a nuevos creyentes. A Lake se le recuerda probablemente mejor por sus esfuerzos misioneros en Sudáfrica, pero su ministerio en los Estados Unidos también fue poderoso. Cien mil sanaciones fueron registradas en cinco años en las Salas de Sanación Divina que estableció en Spokane, Washington.