Descripción
He, therefore, en este volumen presente, ha hablado del oficio universal del que todo hombre viviente ha participado y participa en esta hora; y he tratado de trazar el esquema de nuestra santificación individual. Nadie puede ser más consciente de lo escasos e insuficientes que son ambos libros. Se presentan solo como provocaciones, con la esperanza de animaros a completar el esquema. Es mi esperanza que algunos de vosotros os sintáis impulsados a editar, en un solo volumen, los tratados de S. Dídimo, S. Basilio y S. Ambrosio sobre el Espíritu Santo; y también ciertas porciones de S. Buenaventura, S. Tomás, S. Dionisio el Cartujo y S. Bernardino de Siena sobre las Gracias y los Siete Dones del Espíritu Santo y sobre las Bienaventuranzas que de ellos brotan. Estos unidos harían un tesoro precioso para estudiantes y predicadores. Son el antídoto directo tanto del espíritu herético que está extendido como de la mentalidad no espiritual y mundana de tantos cristianos. La presencia del Espíritu Santo en la Iglesia es la fuente de su infalibilidad; la presencia del Espíritu Santo en el alma es la fuente de su santificación. Estas dos operaciones del mismo Espíritu están en perfecta armonía. La prueba del hombre espiritual es su conformidad con la mente de la Iglesia. Sentire cum Ecclesia, en dogma, disciplina, tradiciones, devociones, costumbres, opiniones, simpatías, es la contraseña de que la obra en nuestros corazones no proviene del espíritu diabólico, ni del humano, sino del Divino. S. Ambrosio, S. Francisco, S. Felipe, S. Teresa, tenían una devoción ardiente al Espíritu Santo. S. Teresa, en su Vida, nos cuenta que un día, después de Misa, en la víspera de Pentecostés, en un lugar muy retirado donde solía rezar, estaba leyendo una obra sobre la Fiesta de Pentecostés de un cartujo. Siempre he pensado y esperado que haya sido la obra de Dionisio, de quien he citado en estas páginas. Sus tratados espirituales son de singular belleza y profundidad; uniendo la sutileza y precisión de un escolástico con la luz espiritual y la dulzura de un teólogo místico. Me parecería que el desarrollo del error ha constreñido a la Iglesia en estos tiempos a tratar especialmente de la tercera y última cláusula del Credo de los Apóstoles: "Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la Comunión de los Santos". Las definiciones de la Inmaculada Concepción de la Madre de Dios, de la Infalibilidad del Vicario de Cristo, ponen de relieve el doble oficio del Espíritu Santo, de los cuales una parte es su asistencia perpetua en la Iglesia, la otra su santificación del alma, de la cual la Inmaculada Concepción es las primicias y el ejemplar perfecto.
Author: Hermano Hermenegild Tosf, Henry Edward Manning
Publisher: Createspace Independent Publishing Platform
Published: 06/03/2015
Pages: 508
Binding Type: Tapa blanda
Weight: 1.48lbs
Size: 9.02h x 5.98w x 1.02d
ISBN13: 9781514195239
ISBN10: 1514195232
BISAC Categories:
- Historia | General
- Religión | Cristianismo | Catolicismo
Author: Hermano Hermenegild Tosf, Henry Edward Manning
Publisher: Createspace Independent Publishing Platform
Published: 06/03/2015
Pages: 508
Binding Type: Tapa blanda
Weight: 1.48lbs
Size: 9.02h x 5.98w x 1.02d
ISBN13: 9781514195239
ISBN10: 1514195232
BISAC Categories:
- Historia | General
- Religión | Cristianismo | Catolicismo
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