Descripción
Esta es una serie de quince volúmenes, que se vuelve a imprimir para la edificación de los Fieles. Cualquiera que desee apreciar la intemporal Misa Tridentina y la liturgia, encontrará en este conjunto una valiosa ayuda para tal empeño. Dom Guéranger ha producido una obra excelente, que inició el movimiento litúrgico. Rezamos para que este conjunto de libros atraiga a muchos más a una verdadera apreciación de la Misa Latina y el Oficio Divino de la Iglesia Católica. En un momento dado, bajo el impulso de aquel Espíritu que animó al admirable Salmista y a los Profetas, toma el tema de sus cánticos de los Libros del Antiguo Testamento; en otro, mostrándose hija y hermana de los santos Apóstoles, entona los cánticos escritos en los Libros del Nuevo Pacto; y finalmente, recordando que también a ella le han sido dadas la trompeta y el arpa, a veces cede al Espíritu que la anima, y canta su propio cántico nuevo. De estas tres fuentes procede el elemento divino que llamamos Liturgia. La Oración de la Iglesia es, por tanto, la más grata al oído y al corazón de Dios, y por ello la más eficaz de todas las oraciones. Dichoso, pues, el que ora con la Iglesia, y une sus propias peticiones a las de esta Esposa, tan querida por su Señor, que le da todo lo que le pide. Por esta razón, nuestro Bendito Salvador nos enseñó a decir Padre nuestro, y no Padre mío; danos, perdónanos, líbranos, y no dame, perdóname, líbrame. Por ello, encontramos que, durante más de mil años, la Iglesia, que ora en sus templos siete veces al día, y una vez más durante la noche, no oraba sola. El pueblo le hacía compañía, y se deleitaba con el maná que se oculta bajo las palabras y los misterios de la divina Liturgia. Así iniciados en el ciclo sagrado de los misterios del año cristiano, los fieles, atentos a las enseñanzas del Espíritu, llegaron a conocer los secretos de la vida eterna; y, sin ninguna otra preparación, un cristiano era elegido con frecuencia por los obispos para ser sacerdote, o incluso obispo, para que fuera a derramar sobre el pueblo los tesoros de sabiduría y amor que había bebido en la misma fuente. Porque, mientras la oración dicha en unión con la Iglesia es la luz del entendimiento, es el fuego del amor divino para el corazón. El alma cristiana ni necesita ni desea evitar la compañía de la Iglesia, cuando quiere conversar con Dios y alabar su grandeza y su misericordia. Sabe que la compañía de la Esposa de Cristo no podría ser una distracción para ella. ¿No es el alma misma parte de esta Iglesia, que es la Esposa? ¿No ha dicho Jesucristo: Padre, que sean uno, como también nosotros somos uno? y, cuando muchos se reúnen en su nombre, ¿no nos asegura este mismo Salvador que él está en medio de ellos? El alma, por tanto, puede conversar libremente con su Dios, que le dice que está tan cerca de ella; puede cantar alabanzas, como David, a la vista de los Ángeles, cuya oración eterna se mezcla con la oración que la Iglesia pronuncia en el tiempo.
Autor: Brother Hermenegild Tosf, Prosper Gueranger
Editorial: Createspace Independent Publishing Platform
Publicado: 12/08/2013
Páginas: 456
Tipo de encuadernación: Tapa blanda
Peso: 1.33lbs
Tamaño: 9.02h x 5.98w x 0.92d
ISBN13: 9781494411022
ISBN10: 1494411024
Categorías BISAC:
- Religión | Cristianismo | Católico
Autor: Brother Hermenegild Tosf, Prosper Gueranger
Editorial: Createspace Independent Publishing Platform
Publicado: 12/08/2013
Páginas: 456
Tipo de encuadernación: Tapa blanda
Peso: 1.33lbs
Tamaño: 9.02h x 5.98w x 0.92d
ISBN13: 9781494411022
ISBN10: 1494411024
Categorías BISAC:
- Religión | Cristianismo | Católico
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