Descripción
La conclusión general es que "Los Protocolos de los Sabios de Sion" es una ficción fraudulenta, pero su impacto y efecto a principios del siglo XX fue indudablemente real. Originado en Rusia, llegó al mundo anglófono donde causó gran consternación. Mucho se habla del antisemitismo alemán, pero de hecho, hubo terreno fértil para "Los Protocolos" en toda Europa e incluso en América. En los Estados Unidos, Henry Ford respaldó la distribución del libro.
Uno de los elementos inquietantes del manuscrito es que, dejando de lado el papel que se dice que los judíos desempeñan en el desarrollo de los acontecimientos, hay mucho descrito en el libro que se ha hecho realidad. Probablemente sea este hecho lo que ha mantenido "Los Protocolos" en el ojo público. La pregunta parece ser: "Si no son los judíos quienes provocaron esto, ¿entonces quién?" Considerando la fuente rusa y lo que pronto le ocurriría a Rusia, quizás los candidatos más obvios sean los marxistas, siendo los "Protocolos" un intento de desviar la atención de sí mismos. Quizás "Los Protocolos" no fueron las actas de una reunión de sionistas, sino más bien las actas de una reunión del partido bolchevique. Quizás, algún día lo sabremos con certeza. Mientras tanto, por su valor histórico puro, "Los Protocolos" es una lectura esencial.

